El “equipo Conento” está de aniversario. Este mes se cumplen dos años de la integración de Conento en Deloitte y son muchas personas las que siguen preguntándome por el cambio. Por eso, he pensado en escribir un breve post con el balance que hago de esta nueva etapa, ya que la experiencia de pasar de trabajar en una empresa de 50 personas a una de más de 300.000 provocaría vértigo incluso a la persona más valiente del mundo.

Siempre que se produce un cambio profesional, habrá cosas que mejoren y otras que empeoren, pero lo más importante es que el balance general acabe siendo positivo. Tras estos dos años en Deloitte, puedo decir que la experiencia vivida hasta ahora ha sido muy enriquecedora y el balance, sin duda, es muy positivo. A continuación, los cinco bloques que más valoro de esta nueva aventura:

  1. Colaboraciones con otros equipos: trabajar con grandes profesionales con capacidades complementarias te hace aprender lo mejor de cada uno de ellos. Otra de las cosas que más me ha sorprendido es la generosidad para ayudarte cuanto tienes un problema. Sobre proyectos colaborativos, destacaría un proyecto reciente en el que hemos participado más de cincuenta personas de distintas unidades, es decir, más personas que las que trabajábamos en Conento concentradas en un único proyecto. Sin duda, una experiencia nueva vivida gracias a integración.
  2. Unidad del equipo: uno de los puntos más importantes de los últimos meses ha sido la unidad del equipo de Analytics liderado por Macarena Estévez. Además, la oficina, un área diáfana en la que todos podemos interactuar, ha ayudado a que el clima del equipo haya mejorado. ¿El mejor ejemplo? La baja rotación del equipo que se incorporó en Deloitte en un sector muy competitivo que concentra gran cantidad de ofertas de trabajo.
  3. Colaboraciones internacionales: las interacciones con compañeros de la red global nos permiten estar a la última de los desarrollos que se están haciendo en otros países en nuestro campo y compartir mejores prácticas. Además, los proyectos internacionales son doblemente satisfactorios por el esfuerzo adicional que suponen.
  4. Solidez de la firma: la firma ha mostrado su prioridad de mantener el empleo durante meses en los que otras compañías han tenido que cerrar o recurrir a ERTES, primando en todo momento el talento y fomentando la creación de empleo.
  5. Formación: desde el proceso de onboarding hasta ahora, el aprendizaje ha sido continuo. Además, la firma apuesta por la formación con iniciativas internas y externas que hacen que todos nos podamos mantener al día.

A nivel personal, los últimos meses me han servido para tener nuevas responsabilidades, empezar a colaborar como profesor en varias escuelas (MSMK, EDIX, etc.), participar en eventos y mesas redondas. Nuevos retos que intento afrontar con ilusión. Tanto en la vida personal como en al profesional, es bueno buscar desafíos que te mantengan activo y consigan eliminar cualquier sensación de monotonía.

No me gustaría terminar este post sin unas palabras de agradecimiento a todo lo aprendido en Conento. Al igual que esta nueva etapa está siendo muy enriquecedora, así lo fueron los primeros años en Conento. Empezar la carrera profesional en una empresa pequeña permite que trabajes en tareas muy variadas y aprendas a desenvolverte en múltiples ámbitos. Como dice Jack Ma, fundador de Alibaba, “Cuando vas a una empresa pequeña, aprendes la pasión. Aprendes los sueños. Aprendes a hacer muchas cosas a la vez. Antes de los 30 años, no se trata de la compañía en la que trabajas, sino del jefe al que sigues. Un buen líder te enseñará de manera diferente.”

Espero que los siguientes años sean aún mejores y que ir a la oficina o teletrabajar no se convierta nunca en una obligación, sino en una oportunidad para seguir aprendiendo de clientes y compañeros.

 

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